Delegación Presidencial Regional del
El Delegado Presidencial de la Región el Biobío, Julio Anativia y Delegado Presidencial Provincial de Biobío, Juan Pablo Mellado, honraron a los 45 soldados fallecidos en el volcán Antuco.
A 21 años de la tragedia de Antuco, el Ejército de Chile conmemoró el Día del Soldado Conscripto en una solemne ceremonia realizada en el Regimiento Destacamento de Montaña N.º 17 “Los Ángeles”, en la Región del Biobío, instancia marcada por el recuerdo y homenaje a las 45 víctimas fatales de la tragedia ocurrida en mayo de 2005.
La actividad reunió a autoridades civiles y militares, además de familiares de los soldados fallecidos, quienes llegaron hasta el memorial para recordar a los 44 conscriptos y al suboficial que perdieron la vida en los faldeos del volcán Antuco mientras cumplían labores de instrucción militar.
Entre las autoridades presentes estuvieron el ministro de Defensa, Fernando Barros Tocornal; el comandante en jefe del Ejército, general Pedro Varela; el delegado presidencial regional del Biobío, Julio Anativia; el gobernador regional, Sergio Giacaman; y el delegado presidencial provincial de Biobío, Juan Pablo Mellado. También participaron parlamentarios, alcaldes, consejeros regionales y concejales de distintas comunas.
Durante la ceremonia se realizó una oración ecuménica encabezada por el obispo general castrense, monseñor Pedro Ossandón, junto al capellán nacional evangélico del Ejército, Pedro Rubio, quienes elevaron plegarias por el eterno descanso de los fallecidos.
En representación de las familias, David Reyes entregó un emotivo mensaje en memoria de quienes perdieron la vida mientras realizaban su servicio al país.
Posteriormente, el comandante del Destacamento de Montaña N.º 17 “Los Ángeles”, coronel Gonzalo Lazo, rindió homenaje a los 45 fallecidos, destacando el compromiso institucional de mantener viva su memoria y acompañar permanentemente a sus familias.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la colocación de ofrendas florales al pie del memorial. Familiares y padrinos de los soldados caídos depositaron un arreglo floral por cada uno de ellos, mientras sus nombres eran pronunciados solemnemente.
También presentaron ofrendas representantes de la Agrupación Histórica 1978-1979, Bomberos de distintas comunas de la Región del Biobío, la PDI, Carabineros, la Delegación Presidencial Regional, el Gobierno Regional, el Ejército y el Ministerio de Defensa.
La ceremonia concluyó con un minuto de silencio y el tradicional Toque de Disperso, cerrando una jornada de profundo recogimiento y memoria en honor a quienes fallecieron en una de las tragedias más dolorosas de la historia reciente del Ejército de Chile.
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