Delegación Presidencial Regional del
Tras encabezar la Mesa Técnica Presidencial en la Delegación Presidencial Regional, el Presidente de la República, José Antonio Kast, realizó un despliegue en terreno por las comunas de Penco y Tomé, donde evaluó los graves daños provocados por el reciente sistema frontal y aseguró que el Gobierno central dispondrá de recursos extraordinarios para enfrentar la reconstrucción.
Ante el complejo escenario presupuestario del Gobierno Regional del Biobío, cuyos fondos de emergencia ya se habían agotado debido a los incendios forestales de principios de año, el Mandatario confirmó una estrecha coordinación con los ministerios de Hacienda e Interior para realizar las modificaciones y ajustes necesarios, siempre bajo el marco legal y de la Ley de Presupuestos.

“No tengan la menor duda de que los canales de comunicación van a estar abiertos entre el Gobierno Regional y el gobierno central, siempre respetando la legalidad y dentro de lo que es la Ley de Presupuestos (…), modificaciones puntuales, ajustes presupuestarios para poder abordar una emergencia. Eso siempre cumpliendo los parámetros exigidos por la autoridad contralora”, enfatizó el Jefe de Estado.
Asimismo, el Mandatario reconoció la existencia de una “falta de infraestructura vial y portuaria de décadas”, señalando que es un déficit estructural que trasciende a las distintas administraciones del país.
Despliegue en terreno: Penco y Tomé

El Presidente Kast, acompañado por el Delegado Presidencial Regional, Julio Anativia, se trasladó en primer lugar hasta Cerro Verde Bajo y el puerto de Lirquén, en la comuna de Penco, para constatar los severos daños habitacionales causados por las históricas marejadas y vientos.
En el lugar, el Mandatario conversó con familias damnificadas y agradeció el despliegue del alcalde Rodrigo Vera. Por su parte, la autoridad comunal detalló que el fenómeno superó la magnitud de eventos anteriores, registrando olas de hasta ocho metros de altura que dañaron más de 80 viviendas (12 de ellas con pérdida total). El edil destacó además que, gracias a una pronta alianza con el sector privado, se logró despejar las vías y reponer el alumbrado público durante la madrugada, en paralelo al levantamiento de la ficha FIBE.

Posteriormente, el Primer Mandatario se dirigió al sector de Punta de Parra, en la comuna de Tomé, para inspeccionar los daños en la escuela modular local, cuya techumbre se desplomó debido a los vientos huracanados. Tras relevar la gestión del alcalde Ítalo Cáceres, el Presidente Kast llevó tranquilidad a la comunidad escolar asegurando el año académico: “Las clases están aseguradas desde los próximos días”, afirmó, precisando que si el recinto requiere reparaciones mayores, las actividades se retomarán provisoriamente de manera híbrida.
Balance y Catastro Regional de Afectación
Al cierre del último informe oficial de SENAPRED, el evento meteorológico deja un saldo regional de 1 persona fallecida (en Negrete), 1 lesionada (en Lota), 35 personas damnificadas, 16 albergadas y 4.336 afectadas (en su mayoría por la interrupción de los Servicios Sanitarios Rurales en Alto Biobío, cuyo suministro se proyecta restablecer en dos días).
En cuanto a la infraestructura habitacional, se registran 683 viviendas con distintos niveles de daños: 337 con daño menor, 79 con daño mayor, 5 destruidas y 262 actualmente en proceso de evaluación técnica.
Las comunas con mayor impacto habitacional corresponden a:
Talcahuano: 150 viviendas con daño menor por anegamientos, colapso de colectores y desborde del canal Gaete.
Penco: 143 viviendas en evaluación por el ingreso del mar, marejadas y remoción en masa.
Los Álamos: 100 inmuebles afectados (66 con daño menor y 34 con daño mayor) por voladuras de techumbres.
Arauco: 77 viviendas en evaluación en Barrio Pescador, Laraquete y Carampangue debido al desborde de ríos.
Tomé: 76 viviendas afectadas (71 daño menor, 1 daño mayor y 4 destruidas), principalmente en el sector de Bellavista.
Lebu: 70 viviendas afectadas (30 daño menor y 40 daño mayor).
Hualpén: 42 viviendas en evaluación por caída de árboles y fallas estructurales.

Con la emergencia en fase de habitabilidad y levantamiento de necesidades, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) ya ha iniciado la distribución de recursos críticos en las zonas afectadas, gestionando la entrega de kits de reparación de techos, planchas de zinc, bobinas de plástico, colchones, frazadas y elementos de aseo para ir en ayuda directa de la comunidad.
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